lunes, 18 de octubre de 2010

Piensa

Tú, sí tú. Mira delante de ti, ¿que ves?
– Dos caminos…
 Largos, ¿verdad?
– Demasiado…
¿Qué te ocurre?
–  ¿Tengo que elegir?
Veo que conoces las reglas, sí debes escoger un camino u otro.
 –  Pero… ¿Quién eres? ¿Y qué me aporta cada camino?
Quien soy, no importa. Lo que aporta lo debes de descubrir tú.
 – ¿Yo? ¿Cómo? 
¿No crees que preguntas demasiado? ¿Por qué no averiguas tu sola donde te lleva cada uno de esos caminos?
– No puedo…
¿Por qué no puedes?      
– ¿Por qué puedo elegir mal, no? Si elijo uno, quizás me da felicidad pero si elijo el otro quizás me da tristeza…
Pero debes arriesgarte.
– Pero… tengo miedo.
¿A qué?
– A caer. 
Pues levántate.
–  ¿Y si no lo logro?
Entonces es que no quieres descubrir el final de ese camino.
–  ¡Si quiero!
¿Cómo lo vas a querer si ni tan solo sabes cual camino escoger?
–  Pero… yo quiero saber donde me lleva ese camino aunque me caiga.
¿Cuál camino? Si aún no lo has elegido.
–  Ayúdame…
No puedo.
–  Una pista…
No!
–  No puedo hacerlo yo sola.
Si puedes, eres fuerte y el camino que elijas será el correcto, los dos pueden llevarte a la felicidad.
–  ¿Cómo lo sabes?
Porque tu elijes el principio, pero también elijes el final, tu final.
–  ¿Mi final?
Claro, tú lo empiezas, tú lo acabas.
–  Cierto, pero… si acaba mal, ¿Qué pasa?
Lo has elegido tú, no yo. Quiero decirte con esto, que tú puedes decidir si será un final feliz o un final triste.
–  ¿Ahora?
No, mientras avanzas en el camino.
–  ¿Quieres decir que da igual que camino escoja, verdad?
No da igual. En un camino habrá unas personas que en el otro no estarán.
–  ¿Perderé a gente que quiero?
Es posible, pero en esta vida hay que arriesgarse, tienes que dejar a personas atrás para que ellos cojan un camino como estás haciendo tú ahora.
–  Yo no quiero dejar a esas personas.
Ni ellos a ti, pero debes hacerlo.
–  No, no puedo.
Sí puedes. Piénsalo y recuerda: Es tu vida, tienes que ser feliz, si unos no te aportan lo que quieres debes dejarlos atrás y seguir adelante. Elije, pero elije bien para hacerte el menor daño posible.
–  No te vayas, espera!

[…]

No hay comentarios:

Publicar un comentario