miércoles, 20 de octubre de 2010

Nadie es perfecto

¿Y si todo estuviera dentro de nuestras mentes? ¿Y si no somos quien creemos que somos? ¿Y si realmente, no somos nadie? Simples sujetos con un final asegurado. Pero igual buscas ser alguien importante, marcar en la vida de los demás, llegar a la cima, ser la persona más conocida del mundo. Y no todos lo consiguen. Podríamos decir que unos son “dioses” otros “mierdecillas”.
Y es que todos nacemos siendo tales “mierdecillas” y seguimos el transcurso de la vida siéndolo.
¿Quiénes son esos “dioses”? Gente prepotente, gente que cree que es importante, que hay vida gracias a ellos. No, se equivocan.
No intentes ser un “dios” porque si no lo han conseguido ellos, tú tampoco.
Nadie es perfecto. Lo siento.

lunes, 18 de octubre de 2010

Piensa

Tú, sí tú. Mira delante de ti, ¿que ves?
– Dos caminos…
 Largos, ¿verdad?
– Demasiado…
¿Qué te ocurre?
–  ¿Tengo que elegir?
Veo que conoces las reglas, sí debes escoger un camino u otro.
 –  Pero… ¿Quién eres? ¿Y qué me aporta cada camino?
Quien soy, no importa. Lo que aporta lo debes de descubrir tú.
 – ¿Yo? ¿Cómo? 
¿No crees que preguntas demasiado? ¿Por qué no averiguas tu sola donde te lleva cada uno de esos caminos?
– No puedo…
¿Por qué no puedes?      
– ¿Por qué puedo elegir mal, no? Si elijo uno, quizás me da felicidad pero si elijo el otro quizás me da tristeza…
Pero debes arriesgarte.
– Pero… tengo miedo.
¿A qué?
– A caer. 
Pues levántate.
–  ¿Y si no lo logro?
Entonces es que no quieres descubrir el final de ese camino.
–  ¡Si quiero!
¿Cómo lo vas a querer si ni tan solo sabes cual camino escoger?
–  Pero… yo quiero saber donde me lleva ese camino aunque me caiga.
¿Cuál camino? Si aún no lo has elegido.
–  Ayúdame…
No puedo.
–  Una pista…
No!
–  No puedo hacerlo yo sola.
Si puedes, eres fuerte y el camino que elijas será el correcto, los dos pueden llevarte a la felicidad.
–  ¿Cómo lo sabes?
Porque tu elijes el principio, pero también elijes el final, tu final.
–  ¿Mi final?
Claro, tú lo empiezas, tú lo acabas.
–  Cierto, pero… si acaba mal, ¿Qué pasa?
Lo has elegido tú, no yo. Quiero decirte con esto, que tú puedes decidir si será un final feliz o un final triste.
–  ¿Ahora?
No, mientras avanzas en el camino.
–  ¿Quieres decir que da igual que camino escoja, verdad?
No da igual. En un camino habrá unas personas que en el otro no estarán.
–  ¿Perderé a gente que quiero?
Es posible, pero en esta vida hay que arriesgarse, tienes que dejar a personas atrás para que ellos cojan un camino como estás haciendo tú ahora.
–  Yo no quiero dejar a esas personas.
Ni ellos a ti, pero debes hacerlo.
–  No, no puedo.
Sí puedes. Piénsalo y recuerda: Es tu vida, tienes que ser feliz, si unos no te aportan lo que quieres debes dejarlos atrás y seguir adelante. Elije, pero elije bien para hacerte el menor daño posible.
–  No te vayas, espera!

[…]