El otro día estaba en mi mundo, pensando, andando sin rumbo alguno. Buscando algo o a alguien que me hiciera seguir adelante. Pero no encontré a nadie que pudiera sostenerme, que pudiera aguantar lo que yo no aguanto. Que fuera mi pilar fundamental para poder seguir viva. No, no apareció y por más que lo busqué no lo encontré. Y finalmente me senté en ese banco donde le perdí y ahí acabó todo.
Me fui con él.